En mujeres sin ansiedad trabajamos cuatro psicólogas con trayectorias diversas, pero con una base común: ofrecer una atención especializada, ética y respaldada por la ciencia.
Creemos que no todo funciona para todas las personas, y por eso combinamos distintos modelos terapéuticos validados —como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la Terapia Cognitivo Conductual, los enfoques de tercera generación y la Terapia Metacognitiva— adaptando cada proceso a las necesidades de quien consulta.
Soy psicóloga con más de 15 años de experiencia clínica, formada en Chile y en Estados Unidos, y experiencia laboral en España y Chile. Esta experiencia me ha permitido enriquecer mi práctica con distintas miradas culturales y clínicas, sin perder el foco en lo esencial: ofrecer procesos que realmente funcionen para quienes consultan.
Cursé estudios de postgrado en la Universidad Complutense de Madrid, una institución reconocida por su rigor académico y su aporte a la psicología científica. Desde entonces, he mantenido un compromiso constante con la actualización profesional, la formación continua y el análisis clínico responsable.
Como directora clínica y fundadora de Mujeres sin Ansiedad, me especializo en el trabajo con mujeres que enfrentan ansiedad, sobreexigencia, perfeccionismo y conflictos entre su vida personal y profesional. En cada proceso aplico modelos terapéuticos basados en evidencia, ajustando la intervención a las necesidades reales de cada consultante, sin recetas genéricas o promesas mágicas.
Además de mi trabajo clínico, soy divulgadora de psicología basada en evidencia, convencida de que acercar el conocimiento psicológico a más personas es una forma de prevenir malestar, promover decisiones informadas y fortalecer el acceso a intervenciones de calidad.
Psicóloga
Psicóloga
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Asistente Administrativa
En Mujeres sin ansiedad entendemos que no hay una única forma de hacer terapia que sirva para todas las personas, ni tampoco se trata de elegir un enfoque solo porque es el favorito del terapeuta —o incluso del propio paciente.
Trabajamos desde modelos como la Terapia Cognitivo-Conductual, la Terapia Conductual Contextual (de tercera generación) y otras tecnologías clínicas validadas por la ciencia psicológica. Pero más allá del nombre de la terapia, lo esencial para nosotras es entender qué función cumple hoy esa conducta que te genera malestar, y desde ahí construir contigo un plan de intervención claro, específico y adaptado a tu historia, contexto y necesidades.
Cada proceso parte con un análisis funcional riguroso, que nos permite tomar decisiones clínicas con criterio, no con intuiciones.
Nos diferencia un compromiso profundo con la psicología basada en evidencia. Queremos que más personas puedan acceder a tratamientos serios, actualizados y eficaces, y también educar sobre la importancia de saber elegir bien una terapia, más allá de frases como “todo sirve mientras haya vínculo”. El vínculo importa, sí, pero no es lo único.
Además, somos un centro especializado en ansiedad en mujeres, y trabajamos con una clara perspectiva de género: entendiendo cómo el contexto, los mandatos sociales y las exigencias impuestas afectan de forma específica a quienes consultan con nosotras.
Como terapeuta y directora clínica, lo que más valoro es poder acompañar a mujeres en procesos de cambio profundo: cuando logran flexibilizar patrones de respuesta aprendidos y sostenidos por años, y comienzan a construir una vida más conectada con sus valores y su bienestar real.
Trabajar desde esta mirada me permite ver transformaciones genuinas y sostenidas en el tiempo.